jódeme o vete.

Seguimos jodiéndonos como cuando el mundo ni siquiera estaba jodido para hacerlo. Preguntándonos qué cojones estamos haciendo en esta sociedad perdida, donde ni siquiera puedes reflejarte en un espejo de la calle Montera sin que haya una persona en la siguiente esquina para juzgarte y hundiéndonos a  base de preguntas y respuestas que ni siquiera entendemos cuando las formulamos.

''Me importa un carajo'' dijo ella, sentándose en el sofá y apurando la copa de vino que llevaba esperando desde las siete de la mañana. Y repudiando ese hedor de cerveza rubia y perfume barato que entraba por la puerta se preguntó en qué coño había pensado cuando tenía diecinueve esa noche en el Bala. ''A la mierda'', pensó él, abriendo una mil nueve dispuesto a iniciar una batalla más perdida que ganada contra la encrucijada que se encontraba en el lado opuesto.




No hay comentarios:

Publicar un comentario